


El pasado 9 de abril de 2026, fecha en la que se conmemora el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado en Colombia, las y los estudiantes del Programa de Sociología de la Universidad de Nariño llevaron a cabo el encuentro “Trazos de Verdad”, rindiendo un sentido homenaje a Jairo Moncayo, estudiante de sociología desde 1998 a 2023. Líder estudiantil y social nato quién abanderó nobles causas en pro de la justicia social, desde un pensar, sentir y actuar crítico, reflexivo, en diálogo con las bases sociales. Fue en septiembre del año 2003, cuando Jairo cursaba décimo semestre de Sociología, que su vida fue acallada, más su recuerdo y sus obras permanecen. Es por ello, que las y los estudiantes de Sociología pintaron un mural en su nombre y memoria ubicado en el Bloque 1 Sur de la Universidad de Nariño en Torobajo.
El encuentro contó con la participación de estudiantes y docentes del Programa de Sociología, amigos y amigas, representantes del Consejo Superior, el Centro Nacional de Memoria Histórica, Rodeemos el Diálogo con la Exposición “Hay futuro si hay verdad”, la Unidad de Paz, Memoria y Resistencia de la Universidad de Nariño, entre otros invitados.
A lo largo de décadas, la Universidad de Nariño se ha configurado como escenario de pensamiento crítico, movilización social y articulación con luchas sociales. En este contexto, la memoria emerge como un eje fundamental para reconocer a las víctimas, dignificar sus trayectorias y conocer procesos colectivos orientados a la verdad y a la paz.
Desde el Consejo de Representantes Estudiantiles del Programa de Sociología se preguntaban ¿Cómo crear un espacio en el que pudieramos recordar a Jairo como estudiante del Programa de Sociología? ante ello, se llegó a la conclusión que hacer un mural, una representación visual construida colectivamente, era una buena opción para reunirnos a través de la palabra y los trazos.
Jairo como estudiante de sociología fue intachable, un crítico académico polémico y acertado sobre el papel de la universidad pública en la sociedad colombiana. Como líder estudiantil, impulsó reivindicaciones académicas y sociales, trabajó con población víctima del desplazamiento forzado, de quien se ganó un cariño especial. Recordar a Jairo es reconocer su legado, su lucha y su apuesta por la dignidad.
La memoria es un paso fundamental hacia la verdad y este mural debe ser un recordatorio permanente, que la memoria vive en quienes la defienden.
La verdad no solo es un acto de justicia para las víctimas, ello facilita la reparación de una herida colectiva que compartimos como país. La memoria no es solo un registro del pasado, sino una herramienta política y social. Recordar es un acto de resistencia y la historia es también la voz de la gente anónima.
Las víctimas que dejó la incursión paramilitar en nuestra universidad no son únicamente cifras ni relatos del pasado, han demostrado que la paz no es solo ausencia de guerra, sino una lucha constante por la dignidad, el diálogo y la reconciliación. Hoy más que nunca necesitamos que la Universidad Pública sea un puente entre la memoria y el futuro, dimensionar el significado de la universidad como un sujeto político, mantenerlo más allá de las aulas, más allá del ejercicio docente y estudiantil es un acto político, de construcción de conciencia colectiva regional y nacional.



